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ELENA CAFFARENA, FIGURA EMBLEMÁTICA DEL FEMINISMO EN CHILE


Abogada de profesión, se destacó como gestora de campañas y proyectos legislativos a favor de las mujeres, acción determinante en la conformación de un movimiento activo durante varios años.

Nacida el 23 de marzo de 1903 en Iquique, Chile, Elena Caffarena luchó por el sufragio femenino y por mejores condiciones de trabajo para la masa femenina, entre otras demandas, a lo que se unió el hecho de convertirse en un puntal en la creación del Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena.

"Soy feminista por vocación democrática", así definió Elena Caffarena su compromiso con la causa de las mujeres.

Hay que destacar en la trayectoria de esta joven el hecho que desde sus días de estudiante de Derecho, se percató que las leyes mantenían a las mujeres como menores de edad y sujetas a la voluntad de padres y maridos.

A ello hay que agregar que formó parte de las primeras quince abogadas que tuvo Chile y que a lo largo de su carrera asumió defensas determinantes con relación a juicios de alimentos y sobre la capacidad de las mujeres casadas a disponer de sus bienes.

Por sus amplios conocimientos de las leyes y su audacia para proponer cambios radicales en la rama del Derecho, fue considerada como una figura avanzada para la época en que se desenvolvió

Su compromiso con las causas de la mujer


En toda la iniciativa que tuvo en su haber Elena Caffarena se encuentra la primera propuesta de ley de sufragio. Sin embargo, esta demanda sólo se hizo realidad en 1949 durante el gobierno de Gabriel González Videla.

La ceremonia de promulgación de este texto legal referido al sufragio femenino se llevó a cabo en el Teatro Municipal de Santiago, ceremonia a la que la eminente letrada no fue invitada.

La historiografía recoge su afirmación: "Soy feminista por vocación democrática", Compromiso que inició en sus años universitarios y que luego adquirió identidad con la aparición en 1935 del Movimiento Pro-Emancipación de la Mujer Chilena (MEMCH), donde Elena fue su Secretaria General por cinco años.

De manera que la historia del MEMCH y la de Elena Caffarena son indesligables del proceso del feminismo chileno durante del siglo XX.

Esta destacada mujer sufrió tres días después de este acontecimiento que el gobierno le suspendiera sus derechos civiles, fuera acusada de comunista y de instigar la sedición.

Si bien su marido Jorge Giles era un dirigente comunista conocido, Elena no lo siguió en esto. Años después diría que se trató de una venganza, \"porque yo había participado en forma muy activa en la campaña para obtener la libertad de las mujeres que se encontraban detenidas en el campo de prisioneros de Pisagua\". En los años ochenta, Elena Caffarena se vio obligada a desmentir la versión que otorgaba al Presidente González Videla el mérito de haber otorgado el voto a las mujeres. En tal sentido se lamentó que esa afirmación pasara como verdad a la historia.

El voto lo consiguieron las mujeres después de veinte años de duras y sacrificadas luchas. El mandatario lo único que hizo fue cumplir con el trámite constitucional de promulgación. El que éste se hiciera en el Teatro Municipal en solemne ceremonia, a la que no se invitó a las agrupaciones que más se habían sacrificado en las campañas, no puede convertirlo en el donante gracioso de esta sentida reivindicación femenina\".

Aunque el MEMCH se disolvió en 1953, Elena Caffarena y Olga Poblete, su amiga de toda la vida, además de su biógrafa, se mantuvieron activas muchos años más Olga al escribir la historia de esta organización, atribuyó esta disolución a \"un factor interno de dispersión. La multiplicidad de frentes para la acción, capacidad organizativa y condiciones de liderazgo que tenían las memchistas, las llevaron a colaborar en muchas actividades. Ocurrió como la disgregación de una gran familia, cuyos frutos y semillas, fueron a enriquecer otros surcos\".

En 1983, en plena dictadura, un grupo de mujeres profesionales y activistas de derechos humanos y feministas decidió agruparse para iniciar un proceso de constitución de un nuevo movimiento de mujeres. Este grupo tomó el nombre de MEMCH 83, como una forma de rendir homenaje a la histórica organización.

En diciembre de 1983, mujeres profesionales, periodistas, artistas, escritoras, militantes políticas, agrupadas con el nombre de \"Mujeres por la vida\" convocan a un acto en el teatro Caupolicán de Santiago, bajo las consignas \"Hoy y no mañana\", \"Por la vida\", \"La libertad tiene nombre de mujer\". A esta convocatoria se suman integrantes del Memch 83.

Una parte de los preparativos de este acto se hizo en la casa de Elena Caffarena que, como en otras ocasiones, fue convertida en el centro de operaciones \"con el peligro de que en cualquier momento vinieran a allanarnos\", recordaba Olga Poblete. Al Caupolicán fueron cerca de 11 mil mujeres. \"No dejamos entrar a hombres. Nosotras dijimos esta reunión va a ser exclusivamente de mujeres, y entonces los hombres que pudieron entrar fueron periodistas exclusivamente\", contaba Elena.

Olga murió en 1999, pero se dio el tiempo para escribir la historia de su amiga que, bajo el título Una mujer. Elena Caffarena, fue publicada en 1993.


Fuente: MujeresCuba